lunes, 25 de febrero de 2013

Algunas de las profecías cumplidas en Jesús


   
     Profecía                                                                                    Cumplimiento

Nacido de la simiente de la mujer
Génesis 3:15"Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre su simiente y la simiente tuya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón"Mateo 1:20"Pensando él en esto, un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: ‘José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es’."

Nacido de una virgen
Isaías 7:14"Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel."Mateo 1:18,25"El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando comprometida María, su madre, con José, antes que vivieran juntos se halló que había concebido del Espíritu Santo ... [José] no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito, y le puso por nombre Jesús."

Hijo de Dios
Salmo 2:7"Yo publicaré el decreto, Jehová me ha dicho: ‘Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy’."Mateo 3:17"Y se oyó una voz de los cielos que decía: ‘Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia’."

Descendiente de Abraham
Génesis 22:18"En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz."Matthew 1:1"Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham"

Hijo de Isaac
Genesis 21:12"Entonces Dios le dijo a Abraham: ‘No te preocupes por el muchacho ni por tu sierva. Escucha todo cuanto te diga Sara, porque en Isaac te será llamada descendencia’."Luke 3:23,34"Jesús, al comenzar su ministerio, era como de treinta años, hijo, según se creía, de José hijo de Elí ... hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor..."

De la casa de David
Jeremías 23:5"Vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso y actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra."Lucas 3:23, 32"Jesús, al comenzar su ministerio, era como de treinta años, hijo, según se creía, de José hijo de Elí ...hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón..."

Nacido en Belén
Miqueas 5:2"Pero tú, Belén Efrata, tan pequeña entre las familias de Judá, de ti ha de salir el que será Señor en Israel; su orígenes se remontan al inicio de los tiempos, a los días de la eternidad."Mateo 2:1"Cuando Jesús nació, en Belén de Judea, en días del rey Herodes, llegaron del oriente a Jerusalén unos sabios ..."

Sería un profeta
Deuteronomio 18:18"Un profeta como tú les levanatré en medio de sus hermanos; pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande."Mateo 21:11"Y la gente decía: ‘Este es Jesús, el profeta, el de Nazaret de Galilea’."

Sería un sacerdote
Salmo 110:4"Juró Jehová y no se arrepentirá: ‘Tu eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec."Hebreos 3:1"Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús."
Hebreos 5:5-6, "Por eso, Tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino que fue Dios quien le dijo: ‘Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy’. Como también dice en otra parte: ‘Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.’"

Sería un rey
Salmo 2:6"Yo he puesto mi rey sobre Sión, mi santo monte."Mateo 27:37"Pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ‘Este es Jesús, el rey de los judíos’."

El juzgará
Isaías 33:22"Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro rey. ¡El mismo nos salvará! "Juan 5:30"No puedo hacer nada por mí mismo; según ogo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió."

Sería precedido por un mensajero
Isaías 40:3"Voz que clama en el desierto.’¡Preparad un camino a Jehová; nivelad una calzada en la estepa a nuestro Dios!’"Mateo 3:1-2"En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: ‘¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!’"

La crucifixión
Salmo 22:1,11-18"Al músico principal; sobre Ajelet-sahar [La gacela de la aurora]. Salmo de David. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ... No te alejes de mí, porque la angustia está cerca y no hay quien e ayude. Me han rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado. Abrieron contra mí su boca como león rapaz y rugiente. He sido derramado como el agua y todos mis huesos se descoyuntaron. Mi corazón fue como cera, derritiéndose dentro de mí. Como un tiesto se secó mi vigor y mi lengua se pegó a mi paladar. ¡Me has puesto en el polvo de la muerte!
Perros me han rodeado; me ha cercado una banda de malignos; desgarraron mis manos y mis pies. ¡Contar puedo todos mis huesos" Entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos y sobre mi ropa echaron suertes."
Lucas 23:33"Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y uno a la izquierda."
Juan 19:33
"Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas."
Juan 19:23-24
"Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de ariba abajo. Entonces dijeron entre sí: ‘No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será.’ Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura, que dice: ‘Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes’. Y así lo hicieron los soldados."

Sería rechazado por su propio pueblo
Isaías 53:3"Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en sufrimiento; y como escondimos de él el rostro, fue meospreciado y no lo estimamos."Juan 7:5"Ni aun sus hermanos creían en él."
Juan 7:48
"¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?"

Su costado sería traspasado
Zechariah 12:10"Pero sobre la casa de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de oración. Mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por el hijo unigénito, y se afligirán por él como quien se aflige por el primogénito."Juan 19:34"Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua."

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Creo en Jesús


Creo en Jesús.En su grandeza, en su majestuosidad, en su humildad y en su sabiduría. 
Creo en Jesús porque fue capaz de sostener siempre la verdad, siempre sostuvo con valentía que era el Hijo de Dios, que no era de este mundo, que tenía un reino. 
Creo en Jesús porque fue capaz de perdonar a sus enemigos, porque fue capaz de vencer los prejuicios de su pueblo. 
Creo en Jesús por su amor a los enemigos, porque nunca echó fuera a nadie, porque recibió lo mismo al leproso que al rico bien vestido, porque entró a la casa del pobre como entró a la casa del rico.
Creo en Jesús porque sanó a todo el mundo que le buscaba, porque amaba a los niños.
Creo en Jesús porque respetaba a las mujeres, porque reconocía sus talentos.
Creo en Jesús porque siempre habló con firmeza, porque confrontó a los religiosos de su tiempo. 
Creo en  Jesús porque dijo que venía del Padre. 
Creo en Jesús porque se levantó de entre los muertos y fue ascendido a los cielos. 
Creo en Jesús porque él se ha revelado en mi vida, me ha cambiado, me cuida, me dirige, me protege y me ha dado poder sobre las fuerzas del mal. 
Por eso creo en Dios, y creo en su Hijo. 

Y  creo que el evangelio es la verdad revelada en la Palabra de Dios.

martes, 18 de diciembre de 2012

Las últimas siete palabras de Jesús en la cruz


«Me rodean como perros, me cerca una nube de malvados. Han taladrado mis manos y mis pies y me han acostado en el polvo de la muerte. Cuentan mis huesos uno a uno, me miran, me contemplan. Se reparten mis vestidos, echan a suerte mi túnica. Dios mío, no te alejes, ven pronto a socorrerme».

1. Dios mío, Dios, mío, ¿por qué me has abandonado?
La exclamación de desesperación de Jesús refleja el peso del pecado de la humanidad para sentir, como hombre, el pecado, y ponerse en lugar de los pecadores, sintiendo en carne propia la justicia de Dios.
Esta palabra pronunciada por Jesús no es un reproche hacia Dios, sino la oración del justo que sufre y espera en Dios; Jesús, en lugar de desesperar y olvidarse de Dios, clama al Padre, pues confía en que Él lo escucha, pero Dios no responde porque ha identificado a su hijo con el pecado por amor a nosotros, y este debe morir.

2. Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.
Jesús habla al Padre. Toda su vida ha sido mostrar al Padre que ama, que cuida de los hijos, que escucha en lo secreto. A Él se dirige, uniéndose a su voluntad que quiere que tome este cáliz de amor y sacrificio.
El Padre calla, pero no está lejano o indiferente, sino que padece una verdadera pasión impasible, y decide no utilizar el castigo, sino el perdón y la misericordia para los que quieran arrepentirse.
Ante los ojos de Jesús desfilan todos los pecados de los hombres: asesinatos, violaciones, robos, falsedades, blasfemias y ofensas al hombre. Jesús no solo perdona, sino que pide el perdón de su Padre para los que lo han entregado a la muerte.


3. Tengo sed.
Uno de los más terribles tormentos de los crucificados era la sed. La deshidratación que sufrían, debido a la pérdida de sangre, era un tormento. La sed que experimentó Jesús fue una sed física. Expresó en aquel momento estar necesitado de algo tan elemental como es el agua.
Jesús se hacía así solidario con todos, pequeños o grandes, sanos o enfermos, que necesitan y piden un poco de agua, y es hermoso pensar que cualquier ayuda prestada a un moribundo nos hace recordar que Jesús también pidió un poco de agua antes de morir. Jesús tenía sed de que todos recibieran la vida abundante que Él había merecido, de que no se hiciera inútil la Redención.


4. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.
Estas palabras expresan la oblación de la propia vida que Jesús pone a disposición del Padre. En Cristo toda se había cumplido, solo quedaba morir, lo que acepta con agrado y libremente.
En las manos de ese Padre que Jesús conocía y amaba tan entrañablemente es donde puso su espíritu. El que había temido al pecado no tiene miedo a la muerte porque sabe que le espera el amor infinito de su Padre.


5. En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso.
Sobre la colina del Calvario había otras dos cruces. El Evangelio dice que, junto a Jesús, fueron crucificados dos malhechores. La sangre de los tres formaban un mismo charco, pero aunque para los tres la pena era la misma, cada uno moría por una causa distinta.
Uno de los malhechores blasfemaba diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros! El otro malhechor se sintió impresionado al ver cómo era Jesús. Lo había visto lleno de una paz que no era de este mundo. Le había visto lleno de mansedumbre. Era distinto de todo lo que había conocido hasta entonces. Incluso le había oído pedir perdón para los que lo ofendían; y le hace esta súplica, sencilla, pero llena de vida: Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino. Se acordó de improviso que había un Dios al que se podía pedir paz, como los pobres pedían pan a la puerta de los señores.
Jesús, que no había hablado cuando el otro malhechor le injuriaba, volvió la cabeza para decirle: En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso. Jesús no le promete nada terreno, le promete el Paraíso para aquel mismo día. El mismo Paraíso que ofrece a todo hombre que cree en Él.


6. ¡Mujer, he ahí tu hijo! ¡Hijo, he ahí tu madre!
Junto a la cruz estaba también María, su madre. La presencia de María fue para Jesús un motivo de alivio, pero también de dolor al ver los sufrimientos que su muerte estaban produciendo en el interior de su madre. Aquellos sufrimientos la hicieron a ella compañera en la Redención.
Al ver Jesús a su Madre evocó toda una estela de recuerdos gratos que habían vivido juntos. Treinta y tres años antes había subido un día al templo con su Hijo entre los brazos para ofrecérselo al Señor, y fue precisamente aquel día cuando de labios de un anciano sacerdote oyó aquellas palabras: A ti, mujer, un día, una espada te atravesará el alma.
En la cruz se estaba cumpliendo aquella lejana profecía de una espada en su alma. Jesús en la cruz le va a confiar a María una nueva maternidad. Dios la eligió desde siempre para ser Madre de Jesús, pero también para ser Madre de los hombres.


7. Todo está consumado.
Estas palabras no son las de un hombre acabado, no son las palabras de quien tenía ganas de llegar al final, sino que son el grito triunfante del vencedor. Manifiestan la conciencia de haber cumplido hasta el final la obra para la que fue enviado al mundo: dar la vida por la salvación de todos los hombres.
La muerte de Jesús fue una muerte joven, pero no fue una muerte, ni una vida malograda. Solo tiene una muerte malograda quien muere inmaduro. Aquel a quien la muerte le sorprende con la vida vacía.







21 milagros de Jesús



Muchos fueron los milagros de jesús, sanó a un paralítico para afirmar su derecho a perdonar pecados. Alimentó a miles de personas , preparando así el escenario para afirmar que era el «Pan de vida». Caminó sobre el agua, calmó mares embravecidos, sanó a los enfermos, restauró manos y piernas paralizadas, dio vista a los ciegos y oído a los sordos, y hasta resucitó de los muertos a un hombre embalsamado de nombre Lázaro. Aquí un resumen de tan solo 21 de los milagros de Jesús

1. Multiplicación de los panes y los peces.
En aquel tiempo Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea y mucha gente lo siguió porque veían las señales que realizaba en los enfermos. Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos. Al atardecer, estos le dijeron:
— Este es lugar apartado y ya ha pasado la hora, despide a la gente para que vayan a las aldeas a comprar alimentos.
Jesús levantó los ojos, vio a la muchedumbre y les respondió:
— No hace falta que se vayan, dadles vosotros de comer.
Andrés, el hermano de Simón Pedro le dijo a Jesús: 
— Aquí no tenemos más que cinco panes de cebada y dos peces. 
— Traédmelos aquí. 
Había en el lugar mucha hierba, entonces Jesús mandó a la gente que se recostara en ella. Tomó los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, los partió y los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos hasta que quedaron satisfechos, y de los trozos que sobraron recogieron doce cestos llenos.

2. Caminar sobre las aguas.
En aquel tiempo, después de que se hubo saciado la muchedumbre, Jesús obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de hacerlo, subió al monte a solas para orar. Al atardecer estaba solo allí. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. 
A la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos caminando sobre el mar. Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y dijeron: 
— ¡Es un fantasma!
Jesús les dijo enseguida:
— Ánimo, soy yo, no tengáis miedo. 
Pedro le contestó: 
— Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.
— Ven.
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús. Al sentir la fuerza del viento le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: 
— ¡Señor, sálvame!
Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: 
— ¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?
En cuento subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: 
— Realmente eres Hijo de Dios.

3. Resurrección de Lázaro.
En aquel tiempo se encontraba enfermo Lázaro en Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta. María era la que una vez ungió al Señor con perfume y le secó los pies con su cabellera. El enfermo era su hermano Lázaro, por eso las dos hermanas le mandaron a decir a Jesús: 
— Señor, el amigo a quien tanto quieres está enfermo.
Al oír esto, Jesús dijo: 
— Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
Jesús, conmovido otra vez dentro de sí, fue al sepulcro. Era una cueva y tenía puesta una piedra contra la entrada. Jesús dijo:
— Quitad la piedra.
Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: 
— Señor, hiede ya, porque tiene cuatro días.
Jesús le respondió: 
— ¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios?
Luego quitaron la piedra, Jesús alzó los ojos diciendo: 
— Padre, te doy gracias porque me oíste. Yo sabía que siempre me oyes, pero lo dije por causa de la gente que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
Habiendo dicho esto, llamó a gran voz: 
— ¡Lázaro, ven fuera!
El que había estado muerto salió, con las manos y los pies atados con vendas y con la cara envuelta en un sudario. Jesús les ordenó: 
— Desatadle y dejadle ir.

4. Curación de un ciego.
Cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía y le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret. El ciego se puso a gritar: 
— ¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!
Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: 
— ¡Hijo de David, ten compasión de mí!.
Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó: 
— ¿Qué quieres que haga por ti?
— Señor, que yo vea otra vez. 
Jesús escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: 
— Vete, lávate en la piscina de Siloé.
Él fue, se lavó y volvió ya viendo.

5. La mujer que tocó el manto de Jesús.
Jesús, junto con Jairo, era seguido por una gran multitud, la cual lo apretujaba. Había entre la gente una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias. Había sufrido mucho a manos de varios médicos y se había gastado todo lo que tenía sin que le hubiera servido de nada, pues en vez de mejorar, iba de mal en peor. 
Cuando oyó hablar de Jesús, se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto. La mujer pensaba: "Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana." Al instante cesó su hemorragia y se dio cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa aflicción. Al momento también Jesús se dio cuenta de que de él había salido poder, así que se volvió hacia la gente y preguntó: 

— ¿Quién me ha tocado la ropa?
Sus discípulos le contestaron:
— Ves que te apretuja la gente y aún así preguntas que quién te ha tocado.
Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho. La mujer, sabiendo lo que le había sucedido, se acercó temblando de miedo y, arrojándose a
sus pies, le confesó toda la verdad. Jesús le dijo:
— ¡Hija, tu fe te ha sanado! Vete en paz y queda sana de tu aflicción.

6. Su resurrección.
El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado, pero se encontraron con una novedad: la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida y al entrar vieron que no estaba el cuerpo de Jesús. No sabían qué pensar, pero en ese momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes. Estaban tan asustadas que no se atrevían a levantar los ojos del suelo, pero ellos les dijeron: 
— ¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí. Resucitó. Acuérdense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea: el Hijo del Hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser crucificado, y al tercer día resucitará.

7. Conversión del agua en vino.
Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también Jesús con sus discípulos a la boda. Como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: 
— No tienen vino.
— ¿Qué tiene que ver eso conmigo y contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora- respondió él. 
Su madre dijo a los que servían: 
— Haced todo lo que él os diga.
Había allí seis tinajas de piedra para agua, de acuerdo con los ritos de los judíos para la purificación. En cada una de ellas cabían dos o tres medidas. Jesús les ordenó: 
— Llenad de agua las tinajas.
Y las llenaron hasta el borde. Luego les dijo: 
— Sacad ahora y llevadlo al encargado del banquete.
Se lo llevaron y cuando el encargado del banquete probó el agua ya hecha vino y no sabía de dónde venía, aunque los sirvientes que habían sacado el agua sí lo sabían, llamó al novio y le dijo: 
— Todo hombre sirve primero el buen vino y cuando ya han tomado bastante, entonces saca el peor; tú has guardado el buen vino hasta ahora, lo has hecho al revés.

8. Curación de un paralítico.
Subido a una barca cruzó de nuevo el mar y llegó a su ciudad, Cafarnaúm. Entonces le presentaron a un paralítico postrado en una camilla. Las gentes del pueblo se apiñaban para ver a Jesús. La admiración y la sorpresa, la curiosidad y la necesidad, unidas a la fe religiosa, les empujaban hacia él. Los que llevaban al paralítico no pudieron acceder hasta el lugar donde estaba Jesús, así que idearon abrir el techo de la casa de Pedro para que el enfermo fuera visto y curado. 
Todos se sorprendieron de aquella amistad que condujo a estos extraños y extraordinarios modos, pero lo cierto es que el paralítico, que no podía acudir a pedir la curación por la naturaleza de su enfermedad, tenía amigos. Al ver Jesús la fe de ellos, miró con misericordia al hombre que descendía del techo en rara figura y dijo al paralítico: 
— Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados.
Esta vez, antes que la curación, el perdón, la sanación del alma. Este hecho no pasó inadvertido para ciertos escribas que pensaban que Jesús había blasfemado. Conociendo Jesús sus pensamientos, dijo: 
— ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir tus pecados te son perdonados o decir levántate y anda?
Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, dijo al paralítico: 
— Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
Él se levantó y se marchó a su casa. Al ver esto, las multitudes se atemorizaron y glorificaron a Dios por haber dado tal poder a los hombres.

9. Curación de un leproso.
Cuando bajó del monte, fue siguiéndole una gran muchedumbre. En esto, un leproso se acercó y se postró ante él, diciendo: 
— Señor, si quieres puedes limpiarme.
Jesús extendió la mano, le tocó y habló: 
— Quiero, queda limpio.
Al instante quedó limpio de su lepra y Jesús le dijo:
— No se los digas a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que prescribió Moisés, para que les sirva de testimonio.

10. Resurrección de la hija de Jairo.
Viene uno de los jefes de la sinagoga de nombre Jairo y, al verlo, se echa a sus pies y le suplica con insistencia diciendo: 
— Mi hija está en las últimas. Ven, impón tus manos sobre ella para que se salve y viva.
Todavía estaba él hablando cuando llegan desde la casa del jefe de la sinagoga diciendo: 
— Tu hija ha muerto, ¿para qué molestas ya al Maestro?
Jesús, al oír lo que hablaban, dice al jefe de la sinagoga: 
— No temas, tan solo ten fe.
Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y ve el alboroto, a los que lloraban y a las plañideras. Al entrar, les dice: 
— ¿Por qué alborotáis y estáis llorando? La niña no ha muerto, sino que duerme.
Se reían de él, pero él, haciendo salir a todos, toma consigo al padre, a la madre y a los que le acompañaban, y entra donde estaba la muchacha. Tomando la mano de esta le dice: 
— Niña, a ti te digo, levántate.
En seguida la niña se levantó y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron llenos de asombro. Les insistió mucho en que nadie lo supiera y dijo que dieran de comer a la niña.

11. Calmar la tempestad.
Jesús subió a una barca y sus discípulos le siguieron. He aquí se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca, pero él dormía. Sus discípulos se acercaron y le despertaron diciendo: 
— ¡Señor, sálvanos que perecemos!
— ¿Por qué teméis, hombres de poca fe?
Entonces, levantándose, increpó a los vientos y al mar y se produjo una gran bonanza. Los hombres se admiraron y dijeron: 
— ¿Quién es este que hasta los vientos y el mar le obedecen?

12. Curación de un endemoniado.
En aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban los discípulos, vio a mucha gente que los rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos. Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle. Él les preguntó: 
— ¿De qué están discutiendo con ellos?
Uno de entre la gente le respondió: 
— Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espumarajos, rechinar de dientes y le deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido.
— ¡Traédmelo!
Se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos. Entonces él preguntó a su padre:
— ¿Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?
— Desde niño. Muchas veces lo he arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros.
— ¡Todo es posible para quien cree!
— ¡Creo, ayuda a mi poca fe!
Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo diciéndole: 
— Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.
El espíritu salió dando gritos y agitando el cuerpo con violencia. El muchacho quedó como muerto, hasta el punto de que muchos decían que había muerto, pero Jesús, tomándole de la mano, lo levantó y él se puso en pie.

13. Resurrección del hijo de la viuda de Naím.
Sucedió después que marchó a una ciudad llamada Naím, yendo con él sus discípulos y una gran muchedumbre. Al acercarse a la puerta de la ciudad, vieron que llevaban a enterrar un difunto, hijo único de su madre que era viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre. Al verla, Jesús se compadeció de ella y le dijo: 
— No llores.
Se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jesús dijo: 
— Muchacho, a ti te digo, levántate.
El que estaba muerto se incorporó, comenzó a hablar y se lo entregó a su madre. Se llenaron todos de temor y glorificaban a Dios diciendo: 
— Un gran profeta ha surgido entre nosotros, Dios ha visitado a su pueblo.

14. Curación de un sordomudo.
De nuevo, saliendo de la región de Tiro, vino a través de Sidón hacia el mar de Galilea, cruzando el territorio de la Decápolis. Allí le traen a un sordo y mudo, y le ruegan que le imponga su mano. Apartándolo de la muchedumbre, metió los dedos en sus orejas y con saliva tocó su lengua. Mirando al cielo, dio un suspiro y dijo: 
— Ábrete.
Al instante se le abrieron los oídos, quedó suelta la atadura de su lengua y hablaba correctamente. Jesús les ordenó que no lo dijeran a nadie, pero cuanto más se lo mandaba, tanto más lo proclamaban. Estaban tan maravillados que decían: 
— Todo lo ha hecho bien, hace oír a los sordos y hablar a los mudo

15. Transubstanciación del pan y el vino.
Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a los discípulos, dijo: 
— Tomad y comed todos de él porque esto es mi Cuerpo. 
Tomando un cáliz lleno de vino y dando gracias, dijo: 
— Tomad y bebed todos de él porque esta es mi sangre.

16. Curación de una mujer poseída en sábado.
Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga. Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera. Jesús, al verla, la llamó y le dijo: 
— Mujer, estás curada de tu enfermedad.
Jesús le impuso las manos, ella se enderezó en seguida y glorificó a Dios. El jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la multitud: 
— Los días de trabajo son seis, vengan durante esos días para hacerse curar, no el sábado.
Jesús le respondió: 
— ¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? Esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo aprisionada durante dieciocho años, ¿no podía ser liberada de sus cadenas el día sábado?
Al oír estas palabras, todos sus adversarios se llenaron de confusión, pero la multitud se alegraba de las maravillas que él hacía.

17. La pesca milagrosa.
La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando él a la orilla del lago Genesaret. Vio dos barcas que estaban en la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas y lavaban las redes. Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra. Sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: 
— Boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar.
— Maestro, hemos estado trabajando toda la noche y no hemos pescado nada, pero en tu palabra echaré las redes.
Haciéndolo así pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban con romperse. Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron pues y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían.


18. Sanación del siervo de un centurión.
Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien amaba mucho. Al oír hablar de Jesús le envió unos ancianos para rogarle que fuera a curar a su criado. Ellos, presentándose ante Jesús, le rogaban encarecidamente:
— Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestro pueblo y nos ha construido la sinagoga.
Jesús se fue con ellos. No estaba lejos de la casa cuando el centurión le envió unos amigos a decirle:
— Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo, por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra y mi criado quedará
sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno "Ve" y va, al otro "ven" y viene, y a mi criado "Haz esto" y lo hace.
Al oír esto, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo:
— Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe.
Al volver a su casa, los enviados encontraron al siervo sano.

19. La fiebre de la suegra de Pedro.
Saliendo de la sinagoga sobrecogidos y emocionados luego fueron a la casa de Simón Pedro con Santiago y Juan. La suegra de Pedro estaba en la cama con fiebre. Acercándose, él la levantó tomándola de la mano. La fiebre la abandonó y esta se puso a servirlos. Ya tarde, puesto el sol, toda la ciudad se agolpó a la puerta de la casa.

20. Una moneda de plata en la boca de un pez.
Habiendo llegado a Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los recaudadores del tributo de las dos monedas y le dijeron: 
— Qué, ¿no paga vuestro Maestro las dos monedas? 
— Sí. 
Habiendo entrado en casa, se le anticipó Jesús diciendo: 

— ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tributo o censo? ¿De sus mismos hijos o de los extraños? 
— De los extraños. 
— Luego, los hijos están exentos. Con todo eso, por no escandalizarlos, ve al mar y tira el anzuelo, coge el primer pez que saliere y abriéndole la boca hallarás una pieza de plata de cuatro dracmas; tómala y dásela por mí y por ti.

21. Curación de un hombre con la mano paralizada.
En aquel tiempo entró de nuevo en la sinagoga y había allí un hombre que tenía la mano paralizada. Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle. Jesús dijo: 
— Levántate ahí en medio. ¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla? 
Ellos callaban. Entonces, mirándoles firmemente, apenado por la dureza de su corazón, dijo al hombre: 
— Extiende la mano.
Él la extendió y quedó restablecida su mano. En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos contra él para ver cómo eliminarle.
(Lista creada por Venhut.)

jueves, 13 de diciembre de 2012

El Carácter de Jesús...¿Cómo formarlo?


"En ÉL también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en ÉL, fuisteis  SELLADOS  con el Espíritu Santo de la promesa.
Al aceptar a Cristo recibimos su sello o CARACTER a través del Espíritu Santo. Esa marca indica que le pertenecemos a Jesús".  (Efesios 1:13)

Precisamente es nuestro carácter lo que nos identifica como cristianos.Pero ...¿Cómo es el Carácter de Jesus?

Galatas 5:22-23 dice:
"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley"

Otros 60 razgos del caráter de Jesús

1 Amable Efesios 4:32
2 Amistoso Proverbios 18:24
3 Apreciativo  I Tesalonisenses 5:18
4 Atento Hebreos 2:1
5 Benigno Galatas 6:2
6 Compasivo  I Pedro 3:8
7 Completo Eclesiastes 9:10
8 Confiable  I Timoteo 6:20
9 Confiado Filipenses 4:13
10 Conmovido  Salmos 37:5
11 Considerado Filipenses 2:4
12 Consistente  I Corintios 15:58
13 Contento  Filipenses 2:11
14 Cooperador Salmos 133:1
15 Creativo   Romanos 12:2
16 De Proposito  Salmos 119:2
17 Decidido Josue 24:15
18 Deferente  I Corintios 10:33
19 Determinado I Corintios 2:2
20 Dicernidor Ezequiel 44:23
21 Diligente Colosenses 3:23
22 Disciplinado 1 Tesalonicenses 5:22
23 DiscretoSalmos 112:5
24 Disponible Mateo 9:9
25 Eficiente Efesios 5:16
26 Equitativo Proverbios 1:3
27 Fiel  I Corintios 4:2
28 Flexible Colosenses 3:2 
29 Frugal Isaias 52:13/Prov 21:20
30 Generoso  Hechos 20:35
31 Gentil II Timoteo 2:24
32 Gozoso Efesios 5:19
33 Hábil Colosenses 4:6
34 Honesto  II Corintios 8:21
35 Humilde  I Pedro 5:5-6
36 Intrepido  II Timoteo 1:7
37 Justo Mateo 7:12
38 Leal  Juan 15:13
39 Manso  Santiago 3:13
40 Misericordioso    Lucas 6:36
41 Moderado  Tito 2:12
42 Observador Marcos 14:38
43 Optimista  Romanos 8:25
44 Paciente Hebreos 12:1
45 Pacifico  Juan 16:33
46 Perdonador  Colosenses 3:13
47 Perseverante  Galatas 6:9
48 Persuasivo  II Timoteo 2:25
49 Prudente  Proverbios 14:15
50 Puntual  Eclesiastes 3:!
51 Respetuoso  I Tesalonisenses 5:12-13
52 Responsable  Romanos 14:12
53 Resuelto  I Tesalonisenses 4:11
54 Seguro  Job 11:18
55 Sincero  Josue 24:14
56 Sumiso  Hebreos 13:17
57 Tolerante Romanos 14:13
58 Valiente  Deuteronomio 31:6
59 Veraz  Efesios 4:25
60 Virtuoso  Filipenses 4:8

La mayoría de nuestros problemas, son causados por fuerzas que se oponen al fruto del Espíritu. Podemos llamar a estas fuerzas el fruto de la "carne", nuestra vieja naturaleza pecaminosa, a continuación podemos identificar algunos de los frutos:

Fruto Del Espíritu                                    Fruto De La Carne
Amor/                                    Odio, egoísmo, celos, resentimiento,rencor
Gozo/                                    Tristeza, pena, depresión, autocompasión
Paz/                                             Pesar, miedo, contienda, conflicto, tensión
Paciencia/                                    Impaciencia,impulsividad, temperamento irascible
Gentileza/                                    Crueldad, rudeza, aspereza, desconsideración, dureza
Bondad/                                       Maldad, iniquidad, inmoralidad, avaricia, codicia
Fidelidad/                                    Infidelidad, desconfianza, deshonestidad, deslealtad
Mansedumbre/                            Orgullo, dogmatismo, juicio, chisme,soberbia 
Dominio propio:                    Ingobernabilidad, falta de disciplina, rebeldía, flojo de voluntad.

¿Cómo podemos formar el carácter de Jesús en nosotros?

1.“Siembra un pensamiento (La palabra de Dios), y cosecharás un acto”.
2.“Siembra un acto (Das tu primer paso),y  cosecharás un hábito”.
3.“Siembra un hábito (Disciplinas tu vida), y cosecharás un carácter”.
4.“Siembra carácter ( frutos del espiritu),y  cosecharás bendiciones ”.

Romanos 6:19 Phillips “........... En el pasado dieron sus cuerpos voluntariamente al servicio del vicio y los propósitos del mal. Mas ahora entréguense ustedes mismos al servicio de rectitud con el propósito de ser verdaderamente buenos”. 

Honra y gloria a Dios ¡¡¡


Nombres de Jesús


Lucas 1:31 : Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS


Mateo 24:5 : Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Vease igual Marcos 13:21. - He. 3:6.14 - 1 Pe. 1:11, 19 EL CRISTO



Emmanuel 
Isaías 7:14 :Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

Admirable 
Isaías 9:6 :Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Consejero 
Isaías 9:6 :Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Dios Fuerte 
Isaías 9:6 :Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Padre Eterno 
Isaías 9:6 :Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Príncipe de Paz 
Isaías 9:6 :Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

El Profeta 
Lucas 1:31 :Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea. Vease igual Lucas 1:46 , Marcos 6:15

Hijo del Altisimo 
Lucas 1:32 :Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;.

Hijo de Dios 
Lucas 1:35 :Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
Vease igual Jn. 1:49 - Jn. 20:31

Maestro 
Lucas 6:46 : ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Vease igual Marcos 14:14. - Lucas 5:5;8:24. - Juan 11:28.

Rey de los Judíos 
Marcos 15:26 : Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS.

El Verbo 
Jn 1:1 : En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Señor Jesucristo 
Filipenses 3:20 : Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
Vease igual Tito 1:4. - St. 1:1 - 1 Pe. 1:3 - Judas 4.

Salvador 
1 Timoteo 1:10 : pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, Vease igual 1 Pedro 1:11. Los Hechos 13:23

Hijo de Dios 
Hebreos 1:5 : Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo?.

Sumo Sacerdote 
Hebreos 5:5 : Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.

Autor y Consumador de la Fe 
Hebreos 12:2 : puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.


Toda la Biblia está llena de referencias a Jesús de todas las formas posibles. Más allá de eso, el mensaje principal difundido por el Señor mismo y por sus seguidores era “ir directamente a Jesús mismo, depositar en él una fe obediente, confiar en él, y mantenerse firme hasta el fin para alcanzar la salvación.

Intercesor (1Juan 2:1)
El Todopoderoso (Apocalipsis 1:8; Mateo 28:18)
El Alfa y la Omega (Apocalipsis 1:8; 22:13)
El Amén (Apocalipsis 3:14)
Apóstol de la fe que profesamos (Hebreos 3:1)
El sacrificio por el perdón de nuestros pecados (1 Juan 2:2)
El autor de la vida (Hechos 3:15)
El iniciador y perfeccionador de nuestra fe (Hebreos 12:2)
El autor de la salvación (Hebreos 2:10)
El Principio y el Fin (Apocalipsis 22:13)
El único y bendito Soberano (1Timoteo 6:15)
El pan de Dios (Juan 6:33)
El pan de vida (Juan 6:35; 6:48)
La piedra angular (Hechos 4:11; 1 Pedro 2:7; Efesios 2:20)
El Pastor supremo (1 Pedro 5:4)
El Cristo (1 Juan 2:22)
Creador (Juan 1:3)
El libertador (Romanos 11:26)
La vida eterna (1 Juan 1:2; 5:20)
Padre eterno (Isaías 9:6)
La puerta (Juan 10:9)
Fiel y Verdadero (Apocalipsis 19:11)
El testigo fiel (Apocalipsis 1:5)
El testigo fiel y veraz (Apocalipsis 3:14)
El Primero y el Último (Apocalipsis 1:17; 2:8; 22:13)
El primogénito de la resurrección (Apocalipsis 1:5)
Dios (Juan 1:1,18; 20:28; Hebreos 1:8; Romanos 9:5; 2 Pedro 1:1; 1 Juan 5:20; etc.)
El buen pastor (Juan 10:11,14)
El gran Pastor (Hebreos 13:20)
Gran sumo sacerdote (Hebreos 4:14)
Cabeza de la iglesia (Efesios 1:22; 4:15; 5:23)
Heredero de todo (Hebreos 1:2)
Sumo sacerdote (Hebreos 2:17)
El Verdadero (Apocalipsis 3:7)
El Santo (Hechos 3:14)
Esperanza (1Timoteo 1:1)
La esperanza de gloria (Colosenses 1:27)
Poderoso salvador (Lucas 1:69)
Yo Soy (Juan 8:58)
La imagen de Dios (2 Corintios 4:4)
El Rey eterno (1 Timoteo 1:17)
El Rey de Israel (Juan 1:49)
El rey de los judíos (Mateo 27:11)
Rey de reyes (1Timoteo 6:15; Apocalipsis 19:16)
Rey de los siglos (Apocalipsis 15:3)
El Cordero (Apocalipsis 13:8)
El Cordero de Dios (Juan 1:29)
Cordero sin mancha y sin defecto (1 Pedro 1:19)
El último Adán (1 Corintios 15:45)
La vida (Juan 14:6; Colosenses 3:4)
La luz del mundo (Juan 8:12)
El León de la tribu de Judá (Apocalipsis 5:5)
El que vive (Apocalipsis 1:18)
La Piedra viva (1 Pedro 2:4)
Señor (2 Pedro 2:20)
El Señor de todos (Hechos 10:36)
El Señor de la gloria (1 Corintios. 2:8)
Señor de señores (Apocalipsis 19:16)
El SEÑOR (YHVH) es nuestra salvación (Jeremías 23:6
El hombre celestial (1 Corintios 15:48)
Mediador de un nuevo pacto (Hebreos 9:15)
Dios fuerte (Isaías 9:6)
La brillante estrella de la mañana (Apocalipsi 22:16)
La raíz y la descendencia de David (Apocalipsis 22:16)
El Hijo unigénito de Dios (Juan 1:18; 1 Juan 4:9)
Nuestro gran Dios y Salvador (Tito 2:13)
Nuestra santificación (1 Corintios 1:30)
Nuestro esposo (2 Corintios 11:2)
Nuestro protector (2 Tesalonicenses 3:3)
Nuestra redención (1 Corintios 1:30)
Nuestra justificación (1 Corintios 1:30)
Nuestro Cordero pascual (1 Corintios 5:7)
El poder de Dios (1 Corintios 1:24)
Piedra principal escogida y preciosa (1 Pedro 2:6)
Príncipe de paz (Isaías 9:6)
Profeta (Hechos 3:22)
La resurrección y la vida (Juan 11:25)
Vástago justo (Jeremías 23:5)
El Justo (Hechos 7:52; 1Juan 2:1)
La roca (1 Corintios 10:4)
La Raíz de David (Apocalipsis 5:5; 22:16)
El soberano de la creación de Dios (Apocalipsis 3:14)
El soberano de los reyes de la tierra (Apocalipsis 1:5)
Salvador (Efesios 5:23; Tito 1:4; 3:6; 2 Pedro 2:20)
Hijo de David (Lucas 18:39)
El Hijo de Dios (Juan 1:49; Hebreos 4:14)
El Hijo del hombre (Mateo 8:20)
Hijo del Altísimo (Lucas 1:32)
Autor de salvación eterna para todos los que le obedecen (Hebreos 5:9)
El único mediador (1Timoteo 2:5)
La piedra que desecharon los constructores (Hebreos 4:11)
El verdadero pan (Juan 6:32)
Luz verdadera (Juan 1:9)
La vid verdadera (Juan 15:1)
La verdad (Juan 1:14; 14:6)
El camino (Juan 14:6)
La sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24)
Consejero admirable (Isaías 9:6)
El Verbo (Juan 1:1)
El Verbo de Dios (Apocalipsis 19:13)
(Tomado de:  http://elpueblodedios.galeon.com/aficiones1636905.html 

Honra y gloria a Dios ¡¡¡